
En 1951 se construyó la casa de colonos de las Termas de Sotomó. Los propios lugareños levantaron los 180 metros cuadrados, con maderas nativas sacadas del mismo predio, entre las que destacan las tejuelas de alerce y las vigas de canelo. Las imágenes centrales muestran a los trabajadores en plena faena y también recrean el entorno natural de aquellos tiempos.








